Cuaderno de Domingos al Piano

Sobre este cuaderno

Cuaderno de Domingos al Piano documenta, domingo a domingo, lo que pasa en la esquina del comedor de un apartamento en Cali: una Casio CDP-S110 sin atril propio, la partitura apoyada sobre un portátil viejo porque no hay dónde más ponerla, y la luz que entra de lado por la ventana del patio interior antes del mediodía.

Lo lleva Paula Beltrán, editora y traductora que aprende piano por su cuenta, en su tiempo libre. Herlinda, la vecina del piso de arriba, fue la primera en decirle que el teclado no se alcanza a oír desde afuera, mucho antes de que a Paula se le ocurriera preocuparse por eso.

Aquí no hay tutoriales ni pasos numerados para aprender una canción completa. Hay una barra que por fin sonó bien después de repetirla quince veces, un módulo de curso que quedó a medio abrir, un himno que se dejó a mitad de camino porque llegó la hora de la cena. El orden que sigue este cuaderno es el de la práctica real, no el de un curso.

Sobre técnica, postura o cualquier dolor que empiece a aparecer en la muñeca, este cuaderno no tiene autoridad ninguna que ofrecer. Esa respuesta la da un profesor presencial o, si ya hay dolor de por medio, un fisioterapeuta.

Para saber más sobre quién escribe, pásate por la página de la autora.