Cuaderno de Domingos al Piano

Por qué elegí un libro para aprender piano desde cero este año

Piano para principiantes: método en papel junto al teclado Casio en la mesa del comedor

De las ochenta y ocho teclas que tiene mi teclado Casio, yo llevaba meses usando apenas diez, siempre las mismas, siempre agrupadas en el centro. Ese fue el problema real detrás de este blog de piano para principiantes: no me faltaba instrumento, me faltaba un mapa para el resto del teclado.

Antes de seguir: este texto trae enlaces de afiliado, y si alguno te termina llevando a un curso o a un material que decides comprar, cae una comisión por acá sin que a ti el precio te cambie. Solo aparece lo que de verdad abrí en mi laptop o dejé marcado con lápiz sobre la partitura; no armo listas con productos que no probé.

Video o papel para aprender piano desde cero

Cuando por fin admití que necesitaba ayuda, mi primer instinto fue buscar tutoriales en video, como hace todo el mundo. Los dedos en la pantalla se movían tan rápido que parecían no tener huesos, y yo terminaba pausando cada tres segundos sin entender por qué mi mano no hacía lo mismo. Mi trabajo como editora me traicionó ahí: estoy acostumbrada a corregir sobre papel, a rayar con lápiz, no a perseguir un cursor.

Por eso terminé cambiando de formato. El libro que elegí propone enseñar la lectura de forma gradual, algo que para mí era más urgente que memorizarme acordes sueltos, y explicaba por escrito cosas como el círculo de quintas sin que yo tuviera que rebobinar un video quince veces.

Teclado Casio para piano y partitura impresa, aprendizaje autodidacta para principiantes

La independencia de manos es un tema aparte que ningún video corto resolvió por mí, y que este libro tampoco promete resolver del todo.

Los acordes sueltos que no llevaban a ningún himno

Antes del libro pasé semanas practicando acordes sueltos, uno detrás de otro, sin conectarlos jamás a ninguna canción completa. Sonaban limpios por separado y, apenas intentaba meterlos dentro de un himno de verdad, se me deshacían las manos. Fue un ejercicio que me hizo sentir productiva sin estarlo realmente.

Ahí fue cuando busqué algo que uniera teoría y repertorio en el mismo lugar, y llegué al Megapack Tocando El Piano Desde Cero (Ebook). Me convenció que viniera en PDF, algo que pudiera imprimir y llenar de anotaciones como hago con mis borradores de traducción.

Hojas de método de piano con anotaciones a lápiz, aprendizaje autodidacta paso a paso

El material tampoco entra en cómo repartir las notas de un acorde entre las dos manos, eso lo dejé para más adelante. Y del pedal de resonancia, de cuándo pisarlo sin ensuciar el sonido de un compás al siguiente, habla poco, así que ese tema me tocó investigarlo por mi cuenta.

Aprendizaje autodidacta: imprimir, marcar, repetir

Se lo comenté a Rosalba, una amiga con la que traduzco a control remoto desde Bogotá; ella es de las que desconfía de los cursos en línea, dice que prometen de todo y no dejan tiempo para lo básico. Con el libro impreso entendí un poco su punto: nadie me va a regañar por pausar varias semanas, pero tampoco nadie me va a decir cuándo ya aprendí lo suficiente de una página para pasar a la siguiente.

Una tarde, dando vuelta a una página del cancionero de la iglesia, los dedos cayeron solos en el acorde correcto antes de que mi cabeza terminara de reconocerlo en el pentagrama. No fue elegancia, fue memoria de manos, pero me sirvió para notar que algo del método sí estaba quedando.

Lo que un curso con módulos ordena y un PDF deja suelto

Clemencia, una lectora de Cali, me escribió preguntando por digitaciones para el piano vertical de su casa; es de las que sienten curiosidad por la teoría sin apuro de aprenderla toda de una vez. Le respondí que lo de método contra oído es una discusión que cada quien resuelve a su manera, y que transportar un himno a un tono más cómodo para cantar es otra destreza que mi libro apenas roza. Tampoco resuelve la confusión entre el cifrado americano y el latino, algo que como editora bilingüe todavía me hace dudar un segundo antes de anotar un Do o un C.

Gato cerca del teclado digital durante una práctica de piano y música cristiana

La postura frente al teclado en un comedor pequeño daría para su propio tema; aquí solo puedo decir que la silla cruje cada vez que me inclino sin querer hacia un lado, y ese crujido ya es mi aviso personal para enderezarme. Si algo llega a dolerte de verdad, ahí sí toca parar y consultar a un profesional, no seguir por terquedad.

Para quien busca puramente repertorio cristiano ya armado, sin tener que ir a buscarlo aparte, a veces reviso el material de Aprende Piano Desde Cero Con Música Cristiana; ahí el orden ya viene dado, mientras que mi PDF me dejó a mí la tarea de armarlo.

Elijo papel cuando el horario es un rompecabezas

Si tu semana es tan irregular como la mía, con una traducción urgente cualquier noche entre semana, un PDF que retomas justo donde lo dejaste probablemente te sirva más que un curso con módulos programados por orden. Si en cambio tienes un horario fijo y te ayuda que alguien decida por ti qué mirar cada semana, un curso estructurado te ahorra ese trabajo de organizar tú misma el orden de los temas. Cuando por fin un acorde suena limpio, sin que los dedos tropiecen entre sí, hay una satisfacción parecida a la de cerrar una traducción difícil. Cantar y tocar al mismo tiempo, que es para lo que en el fondo quiero el himno, es otro asunto que dejo para otro domingo.

Por ahora, entre las traducciones y las tardes del comedor en Versalles, sigo con el papel encima del teclado. Si estás empezando y te sientes más cómoda leyendo que mirando pantallas, el Megapack de Ebooks es de los primeros pasos que a mí me funcionó para dejar de mirar el teclado entero con miedo.

Aviso: La información de este sitio se basa en mi experiencia personal y se ofrece únicamente con fines informativos. No sustituye el asesoramiento médico, financiero o legal profesional. Consulta siempre a un profesional cualificado antes de tomar decisiones que afecten a tu salud o finanzas.

Artículos relacionados